¿Cuál es la mejor hipoteca de acuerdo a mi edad?

En promedio las personas suelen comprar su primera casa después del matrimonio, o cuando tienen a su primer hijo, no obstante, existen casos en que se embarcan con una hipoteca desde principios de los 20 u otros casos en que se tienen que esperar

hasta los 40 para conseguir su primera hipoteca. Pero ¿cuál es la mejor hipoteca de acuerdo a mi edad?

Puede ser que no te hagas esa pregunta, sin embargo, es muy importante que la realices al momento de hacer tu estudio financiero e hipotecario, debido a que influye demasiado la etapa de la vida en la que te encuentres, por esto mismo primero debes identificar la tuya.

Primer lustro laboral

Esta primera etapa oscila entre los 25 y 30 años. Individuos que ya terminaron sus estudios académicos y que ya estén en su primero o quizás segundo empleo con quizás un contrato por un buen par de años que les garantiza una estabilidad temporal a mediano plazo. También entran los recién casados que deciden iniciar el matrimonio con un nuevo hogar.

En esta etapa predomina el salario medio, cubriendo lo esencial para la vida básica y con un extra que se puede utilizar para cubrir dicha hipoteca.

Lo habitual para los que pasan en esta etapa es algo sencillo, un pequeño lugar, una recámara, quizás dos, las habitaciones básicas (cocina, sala, baño). Nada exagerado, por lo cual se podría acomodar perfectamente un espacio como un departamento, loft o alguna vivienda pequeña con dichas especificaciones.

Dichas hipotecas suelen ser con enganches bajos, dado el caso que como son individuos con menos de una década en su vida laboral, no pueden costear un enganche que se podría considerar adecuado, son entre 15 y 20 años con pagos crecientes facilitando un crédito hipotecario mayor. Esto se puede convertir en una desventaja debido a que suelen ser créditos del 90% debido a lo mismo que como es el primer lustro laboral no puedan ahorrar un porcentaje del 30% del valor total de la casa para conseguir una hipoteca buena.

Una de las ventajas de tramitar un crédito hipotecario a temprana edad es aprovechar las mensualidades bajas destinadas a un periodo largo del crédito, claro está que el interés aumenta. Pero debido a que vas comenzando tu vida laboral, puedes ir creciendo a nivel económico  y profesional con un mejor puesto, lo cual te creará mejores condiciones de vida, esto aprovechándolo para adelantar pagos, o incluso aumentar el depósito mensual de tu crédito hipotecario para reducir el plazo crediticio.

Sin embargo, tramitar un crédito hipotecario en esta etapa goza del riesgo de la inestabilidad laboral, ya que suele ser una etapa de los primeros o segundos empleos a nivel profesional los cuales no suelen ser durables o son por contratos de tiempo determinado.

Esto perjudica en que porcentualmente puedes caer desempleado, así creándote un endeudamiento de intereses por no poder cubrir las cuotas mensuales de tu crédito hipotecario, por eso mismo es recomendable que comentes los múltiples escenarios y lo platiques con tu asesor hipotecario y por ello debes prever que el crédito hipotecario tenga seguros de desempleo, más vale tenerlos y no necesitarlos, a que no los tengas. Toda ésta ayuda te la proporcionamos sin costo por medio de nuestro Chat en InCasas, por mail Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y por teléfono al 89950577.

La etapa de crecimiento

En la década de los 30, usualmente a los 35 pero no es una regla. Ya viven en pareja, con un empleo más estable que en la etapa anterior, un mejor sueldo y con el plan a corto plazo de tener hijos, por lo que requieren una vivienda más grande, una habitación extra, quizás dos y espacios más grandes.

Por lo que si ya cuentan con una vivienda, pueden venderla para dar un enganche generoso, debido a que en esta etapa es probable que ya haya terminado de pagar el crédito anterior, en caso de que aún tengas tu crédito hipotecario de la primer vivienda, no te preocupes, sí puedes venderla, aquí te muestro cómo,Cómo vender mi casa si está hipotecada .

Y si es tu primera vivienda, con tu salario estable pudo crearte un ahorro considerable para cubrir el enganche recomendado en esta etapa que es entre 20 y 30%. No obstante, algunos deciden no vender su primera vivienda, sino ponerla en renta para así cubrir la mensualidad de su nuevo crédito hipotecario. Lo recomendado en esta etapa son pagos fijos a un plazo de 15 años.

La desventaja en esta etapa es que son importantes los ahorros en caso de ser una primera hipoteca, ya que de no tenerlos tendrás que empezar con una hipoteca como la de la primera etapa, lo cual desfavorece si es que tus gastos se extienden a nuevas responsabilidades tales como los hijos.

Como en esta etapa, ya eres grande financieramente, es decir, con un historial bancario y si es el caso con tu primera hipoteca. Es posible que obtengas un buen crédito hipotecario si en tu anterior hipoteca realizaste los pagos a tiempo, tienes historial con tarjetas de crédito, etc. Todo lo relacionado a tus finanzas, si son impecables es una excelente ventaja. Y si todo eso es en el mismo banco, mejor.

Si decides vender tu primer vivienda y no dar todo lo obtenido para tu nueva casa no importa, puedes dar un enganche de entre 40 y 60% así obteniendo un buen crédito con mensualidades bajas y a un corto plazo que sería entre 5 y 10 años. Sin la preocupación de pagar la enorme cantidad de dinero mensual.

Si tus ingresos no son muy elevados también puedes optar por el periodo de 20 años, no es tan recomendable pero sí aceptable. Como esta es la etapa de crecimiento no sólo a nivel laboral, sino en la vida en general, surgen muchas ventajas, por eso esta es la etapa recomendada para obtener un crédito hipotecario. El sueldo estable y elevado, buen puesto laboral y oportunidades de crecimiento, la meta de hacer crecer la familia. Todo esto forma parte esencial de el crédito hipotecario ideal.

La etapa de respiro

Aquí ya comienzan a surgir un poco ciertas desventajas, tales como los plazos de pago más cortos así como enganches altos debido a la posible incapacidad para cubrirlos después de cierto tiempo.

Esta etapa se caracteriza por querer una vivienda con espacios grandes, o quizás un lugar de descanso, los hijos ya crecieron, quizás ya terminando sus estudios. Y debido a la edad y la transición un lugar mucho más cómodo.

De igual manera,  puedes vender tu anterior vivienda, o si tenías dos y rentabas una, venderlas para sobrepasar tus expectativas y comprar tu vivienda soñada o incluso poner a la renta las dos viviendas y con eso pagar el crédito de la casa de tus sueños. Aunque si es tu primera adquisición no te preocupes, aún estás a tiempo de obtener tu primer crédito hipotecario.

El problema sería en que puede que no consigas un crédito a 20 años debido a tu edad, y con más razón si excedes de los 45 por lo que la mensualidad puede ser algo elevada, incluso llegando a sobrepasar el 30% de tus ingresos mensuales recomendados para una destinar el pago de una hipoteca. Poniendo en riesgo tus gastos personales además de descuidar un punto importante a considerar en esta etapa que es el retiro. Pero si tus ingresos son elevados no hay problema. Por eso la edad máxima recomendada para tramitar tu crédito hipotecario son los 45.

No te asustes, con esfuerzo puedes lograrlo. Debido a que es la Etapa de respiro es posible que ya tengas un excelente puesto con buenos ingresos lo cual te genera un ahorro bueno y considerable. Además de que puede ser que los hijos ya terminen los estudios y se independicen o que en un par de años los terminen, esto generándote un par de gastos menos. Por lo que sí es posible cubrir tu hipoteca.

Además de que si el enganche es alto las tasas serán buenas aunque sea un crédito a mediano plazo. Lo que recomiendo es que des un enganche muy generoso pero no exageres con dar todos tus ahorros, una regla personal es nunca gastar más del 50% de los ahorros. Ya que si el crédito es menor no será caro.

Ten como objetivo no pagar hipoteca cuando llegues a tu retiro. Y ten en cuenta en que si tus ingresos no son muy grandes quizás debas sacrificar la casa de tus sueños, ya que también debes considerar que si tu sueño es un lugar muy grande, el mantenimiento posterior te puede llevar a la quiebra.

La última etapa

Al tener a tus hijos independizados sentirás la casa vacía, tanto espacio para ti y/o tu pareja, quizás al principio lo asimiles, pero a largo plazo puede resultar un problema de mantenimiento. Aquí cambia el paradigma de las tres primeras etapas ya que en esta en vez de buscar una vivienda más grande buscas algo más chico para acomodarte con tu pareja, sin necesidad de espacios pretensiosos.

Pasada esta edad, si debes vender tu vivienda puede que te encuentres con el único problema importante, que es el emocional, el no poder pasear a tus nietos por la casa y contarles anécdotas de sus padres, etc. Pero, si realmente lo requieres, debes renunciar a ello. Recuerda que la meta es un retiro con casa pagada y ahorros para disfrutarlo.

En esta edad ya es más probable de que no requieras un crédito hipotecario, en caso de requerirlo ya deberás dar un alto enganche ya que el plazo no debe exceder los diez años.

 Ya es la última etapa y tu única preocupación debe ser el terminar de pagar tu hipoteca para dedicar tus ahorros a tu retiro.

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